Sandra Díaz se abre paso con sus snacks naturales en el Mercado Campesino de INDAP en Monte Patria

Autor: Indap Coquimbo

Norte Chico Mercado Coquimbo
Sandra Díaz - Mercado Campesino de Monte Patria

Entre los paisajes de la localidad de Higuera de Rapel, en la comuna de Monte Patria, nació una historia marcada por el esfuerzo familiar, el arraigo al campo y la capacidad de reinventarse frente a las adversidades. Allí nació y creció Sandra Díaz, usuaria del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), quien junto a sus siete hermanos aprendió desde pequeña las labores agrícolas de la mano de sus padres, especialmente en la producción de uvas pisqueras y paltos.

Aunque su vínculo con Monte Patria siempre fue profundo, decidió seguir sus estudios en Ovalle, donde cursó la carrera técnica de peluquería profesional y participó en diversas capacitaciones a lo largo de los años. La vida, sin embargo, le presentó importantes desafíos: el fallecimiento de su padre y el nacimiento de sus hijas mellizas, tras lo cual reorientó su vida laboral para dedicarse al cuidado de ellas y de su madre. “Como muchas mujeres rurales, tuve que aprender a compatibilizar el trabajo, la familia y las dificultades que fueron apareciendo en el camino, pero siempre con la convicción de salir adelante”, comenta.

El punto de inflexión para iniciar su emprendimiento en el mundo campesino llegó en 2025, cuando participó en el Programa Mujeres Rurales que ejecuta INDAP en convenio con la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu). Gracias a esta instancia comenzó un proyecto de cultivo de frutillas al aire libre.

Una nueva oportunidad

Desde hace algunos años, Sandra forma parte del Mercado Campesino de INDAP que se realiza todos los viernes de 10 a 14 horas en la Plaza de Armas de Monte Patria. Allí comercializa naranjas chilenas, uva Thompson, duraznos, frutillas, limones y paltas. Además, ofrece mermeladas, conservas, torta de higo, alfajores y barritas de cereal elaboradas con materias primas de su propia producción.

Cuenta que ante escenarios complejos como la sequía ha debido innovar y diversificar sus productos para mantener activa su fuente laboral y así llegar a nuevos clientes. En ese contexto, destaca que “el Mercado Campesino ha sido fundamental para nuestra familia, porque nos permitió complementar ingresos, visibilizar nuestro trabajo y acercar las elaboraciones a la comunidad y al turismo. Gracias a esto pude apoyar la educación superior de mis hijas”.

“Narrativas como la de la señora Sandra representan el verdadero espíritu de la Agricultura Familiar Campesina. A pesar de las dificultades, continúa innovando, agregando valor a sus productos y manteniendo viva la identidad rural. Desde INDAP seguiremos apoyando estos procesos de desarrollo, asociatividad y comercialización que impactan en la calidad de vida de quienes, con dedicación y esfuerzo, sacan adelante sus actividades en el sector rural”, señala el director regional (S) de INDAP, Jaime Miño.

Paralelamente a su participación en el mercado, Sandra integra una sociedad agrícola conformada junto a sus hermanos tras el fallecimiento de su madre. A través de ella comercializan uvas a la Cooperativa Agrícola Pisquera Elqui Limitada.

En relación a la labor de Sandra, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, hace hincapié en que detrás de cada producto “hay una historia de motivación y resiliencia. Este tipo de iniciativas no solo fortalecen la economía local, sino que también rescatan tradiciones, fomentan la soberanía alimentaria y generan nuevas oportunidades para las mujeres rurales y sus familias, y eso es justamente lo que queremos fomentar desde el Gobierno de Presidente José Antonio Kast”.